I parte:
BAILEN, carretera de
Fecha de nominación: Pleno del Ayuntamiento de 10 de marzo de 1.930
Otros nombres:
CARRETERA DE BAILEN A MOTRIL
Siglos XIX y XX VENTA DEL SERENO
Siglos XIX y XX
Localización:
Corresponde a la antigua carretera de Bailen a Motril, a su paso por Mengíbar,
situada al este del casco urbano de esta localidad, por lo que frecuentemente
se confunden la carretera con la calle, ya que ambas corresponden a la misma
vía urbana. En la actualidad se extiende, prácticamente, desde el puente sobre
el Guadalquivir, por el norte, hasta el nuevo polígono industrial «San
Cristóbal, por el sur. Desembocan en ella por el este: camino del Fontanal,
Antonio Machado, Palomarejo y Paseo de España. Por el oeste: Corredera, General
Réding, General Sanjurjo, Avenida de San Pedro Apóstol, Real, Santa Amalia, San
Juan, Santiago, San Lucas, camino de Confederación y el Cortado.
Mengíbar está situada en uno de los pasos obligados entre
Castilla y Andalucía. Consecuencia de ello es que su término ha sido cruzado
desde tiempos prehistóricos, utilizando sendas, caminos, vías romanas y
carreteras. La Vía Romana
de Cástulo a Córdoba y la de Cástulo a Guadix, pasaba por los alrededores de
esta localidad. Hay noticias de que el camino real, procedente de Bailen,
atravesaba el Guadalquivir, pasando el río por una barca, subía por el camino
del Matadero, atravesaba las casas de los Maestros y el actual Complejo
«Crismay», llegaba a la calle Real, continuaba por la Plaza de la Constitución, calle
Jaén y, pasando el Cementerio Municipal, cogía el camino de Fuerte del Rey, se
desviaba a Jaén y después a Granada, bien por Campillo de Arenas o por Alcalá la Real. Esta carretera
estuvo utilizándose hasta 1.831, cuando se construye la nueva de Bailen a
Motril.
"Puente Colgado" sobre el Guadalquivir
En 1.843 se construye el Puente Colgado sobre el
Guadalquivir y se abandona el antiguo camino medieval, pasando la nueva
carretera por el este de Mengíbar, justamente por donde transcurre esta calle
Bailen.
El nombre de Bailen, corresponde a la Ciudad de la provincia de
Jaén, partido judicial de La
Carolina, a 38
km. de la capital, situada a 348 m. de altitud, con 16.865
habitantes (censo de 1.991).
Quizá las primeras noticias que tengamos de esta calle, como
tal, sean las de 1.895, cuando el Ayuntamiento de Mengíbar abona 154 pesetas
por la construcción de alcantarillas en las calles Prim y Venta del Sereno.
Esta denominación de «Venta del Sereno», más bien «Venta», es con la que
popularmente se le conoce también, ya que hasta los años cincuenta de este
siglo era el único núcleo habitado en los alrededores de
la Venta del Sereno, que
correspondía al solar que actualmente ocupa el edificio donde está el Bar
Andalucía.
Cruce en la "Venta",Calle Bailen,muy concurrida actualmente.
Esta Venta del Sereno correspondía a una serie de ventas o paradores
situadas en la carretera, entre las que podemos destacar las del Arco, las
Yeguas, Codes, Quesada, etc. Quizá ésta del Sereno debía su nombre a que en
ella hiciese su guardia uno de los serenos o vigilantes nocturnos de Mengíbar,
probablemente para controlar la llegada y el paso de forasteros o para que las
mercancías pagasen los arbitrios o consumos legales.
Hasta la construcción de la carretera de Bailen a Motril, el
casco urbano de Mengíbar estaba bastante alejado de esta zona. Será hacia
finales del siglo XIX y principios del XX, cuando comienzan a construirse casas
en esta calle o carretera, pues en 1.919 Alonso Camón Moya solicita al
Ayuntamiento permiso para construir una casa en la carretera Bailen Motril, en
el Km 311, Hm 10. En 1.922 es José Moral Bruno el que desea construir otra
casa. El 6 de mayo de 1.926 don Alfonso Codes Martínez presenta instancia al
Ayuntamiento para construir una casa con fachada a la carretera Bailen Motril.
En 1.933 es Pedro Fernández Ramírez el que vuelve a solicitar la construcción
de una casa, esta vez en el Km 310, Hm 7. En 1.934 lo solicita José Luque
Sánchez, en el mismo kilómetro, hectómetro 2. Don José Tobar también solicita
construir en 1.938 una fábrica de harinas; la obra no llegó a terminarse,
quedando en un corralón, que años más tarde adquirió Francisco Medina Díaz,
destinándolo años más tarde para fábrica de yeso, habiendo estado en
funcionamiento durante bastantes años por uno de sus hijos, Miguel Medina
Lerma.
Aceitunas Moya
En el kilómetro 310 construye, en 1.944, don Rafael Moya
Aguilera un bello y típico chalet y una fábrica de aderezo de aceitunas,
«Aceitunas Moya», que tuvieron una gran acogida y excelente venta en toda
España. En su solar se encuentra hoy ubicada la factoría «Fercampo»,
especializada en abonos y herbicidas para las tierras y cultivos.
Fábrica de harinas
«Santa Marta»
Sería bastante difícil hacer una enumeración de los
edificios más emblemáticos de esta calle y carretera, que tanta importancia ha
tenido para Mengíbar. Quizá habría que empezar en 1.920, con la Fábrica de Harinas «Santa
Marta», de Lillo, Sánchez y Cía, edificio de líneas clásicas de principios de
siglo. He oído contar a nuestros mayores que la madrina de la inauguración de
la misma fue doña Marta Sánchez, madre de don Diego Moreno Sánchez, quizá
porque su padre fuese uno de los dueños. En 1.934 la fábrica está en manos de
don José Tobar Sánchez y en 1.941 es propiedad de don Francisco Sánchez Medina.
A la muerte de éste, sus familiares siguieron explotándola, hasta 1.959, año en
que decidieron cerrarla, con motivo de unos acuerdos entre varios fabricantes
de harinas de la provincia de Jaén.
"Casa Codes",en la Calle Bailen
La Casa Codes
Otro de los edificios clásicos es la «Casa de Codes», como se le
conoce vulgarmente. Como decíamos antes, don Alfonso Codes Martínez solicita el
permiso de construcción al Ayuntamiento en 1.924. Esta familia es la propietaria
del cortijo, llamado «Ordóñez», que, aunque está en el término de Jabalquinto,
sin embargo, sus relaciones han sido siempre con Mengíbar. Cuentan que las hijas
de don Alfonso Codes venían desde el cortijo a Mengíbar en las celebraciones
festivas, como la Feria, Semana Santa, etc. Siempre se quejaban de no poder
tener una casa en Mengíbar para cambiarse de vestido, costumbre bastante
entonces protocolaria, a la hora de dividir la tarde y la noche. El padre les
prometió construirle una casa, adquirió una gran cantidad de metros cuadrados en
esta calle y abordó la construcción de la misma. Los albañiles fueron de
Mengíbar, concretamente de la familia Chica, apodados por tal motivo los
«Palustres». Ignoramos el nombre del arquitecto, aunque debió de ser un gran
profesional, pues el bello edificio representa las corrientes arquitectónicas
del primer tercio de siglo. Paradoja de la vida, la casa no llegó a ser ocupada
por los dueños, quizá por circunstancias familiares, que desconocemos.
Fdo:Sebastian Barahona Vallecillo.
Texto extraido del libro "Mengibar en sus calles"
Continuara...
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada